viernes, 1 de julio de 2016

Correr para bajar de peso

Correr es una pasión que atrapa a todos los géneros y edades. Cada vez más personas toman calles y plazas de la ciudad. No se trata de una moda, sino de una actividad que, por sus beneficios, se va convirtiendo en una adicción saludable. Sin embargo, todavía muchas personas consideran que se trata de una rutina sólo para personas con cierto nivel de entrenamiento físico. Error.

Salvo que cuestiones médicas lo impidan, el running es una de las actividades físicas más sencillas, independientemente del nivel de condición física que tenga la persona. Con dedicación y constancia, cualquiera puede convertirse en un "atleta de fin de semana".

Un prejuicio que se debe desterrar es que se conseguirán los mismos resultados si se camina que si se corre.

 Lo primero que se debe hacer antes de comenzar una actividad física es  una rutina de estudios para saber en qué condiciones de salud estamos
Es que se trata de dos actividades físicas totalmente diferentes: correr es un deporte de impacto, que envía "choques" al cuerpo que activan los músculos, los ligamentos y tendones. Y aporta una sesión de ejercicio cardiovascular superior a la que brinda caminar.

"Lo primero es realizar una rutina de estudios para saber en qué condiciones de salud estamos", destacó. Y enumeró lo que un chequeo previo al inicio de la actividad física debe incluir: consulta con el médico cardiólogo para conocer antecedentes familiares y personales, electrocardiograma, eco doppler, prueba de ejercicio -o ergometría de 12 derivaciones-, espinograma para conocer el estado de la columna vertebral, análisis completo y ionograma (minerales). Ahora sí, con el apto físico en condiciones, ¡a correr!

– No es necesario tener zapatillas la profesionales: si bien es verdad que lo ideal es usar un calzado especial, con la amortiguación necesaria para reducir riesgos de lesión, para empezar cualquier zapatilla cómoda sirve. Es más, resulta recomendable que el pie ya esté acostumbrado al soporte.

– Empezar de a poco: La profe recomendó comenzar una vez por semana, para luego aumentar de a poco hasta el ideal de tres. "Lo recomendable es alternar trote y caminata (30 segundos y un minuto) o comenzar con trote y cuando falte el aire caminar hasta alcanzar la capacidad aeróbica máxima, que es la resistencia, que se va a mejorar con el tiempo", aconsejó.

– Mejor espacios al aire libre: será mucho más ameno estar en contacto con la naturaleza o la calle.

– No correr con hambre ni tampoco muy lleno: según La profe, media hora antes de empezar se debe tomar una infusión con tostada y recién después comenzar a trotar. Respecto a la hidratación, "lo ideal es beber agua antes, durante y después de correr, pero nunca de a grandes cantidades, sino pequeños sorbos".

– Evitar aburrirse: correr con algún amigo o amiga, por más que no se vaya conversando en el trayecto, es el consejo de los que saben. La compañía resulta clave tanto para arrancar como para no abandonar.

– Nunca en frío: una caminata rápida de cinco minutos será suficiente para preparar los músculos para el ejercicio. "Yo siempre recomiendo activar el cuerpo mediante movimiento y no elongar antes, sino hacer rotaciones con la articulación de la cadera", destacó La profe.


La elongación debe realizarse al final del ejercicio La elongación debe realizarse al final del ejercicio
– Comer: lo que se consuma después del ejercicio ayudará a construir músculo: "Después del ejercicio se debe comer proteína, como yogurt, queso".

– Ahora sí, elongar: al final del ejercicio se deben hacer estiramientos leves, pero sin abusar, más si se entrena solo sin la profesor.


Con estos sencillos consejos casi no quedan excusas para calzarse las zapatillas y comenzar el camino hacia la vida running. Exigirse desde el comienzo sólo llevará al fracaso. "El cuerpo solo va a demandar más intensidad de entrenamiento, a medida que pasen las semanas", concluyó La la profe.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Practicar sexo oral reduciría el riesgo de padecer cáncer de mama



Según una investigación de la Universidad de Carolina de Norte, esa acción disminuye las posibilidades de desarrollar la enfermedad en un 40%

El sexo oral reporta beneficios para la salud de las mujeres. (Getty.)
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Para arribar a esa conclusión, los investigadores analizaron el comportamiento de más de 15 mil mujeres durante 10 años. En el estudio, las mujeres que tuvieron sexo oral y tragaron el semen por lo menos una o dos veces a la semana tuvieron un menor índice de cáncer de mama que aquellas que lo practicaban con menor regularidad.
En el estudio publicado en el Journal of Medical Research, el grupo de mujeres que habían practicado sexo oral tuvo una tasa de cáncer de mama de 1.9%, mientras que aquellas que no lo tenían con frecuencia registraron una tasa del 10.4%
La doctora Inserta Shafteer, una de las responsables de la investigación, asegura que el sexo oral sería una opción preventiva, aunque su práctica requiere una gran responsabilidad y cuidado, para prevenir infecciones de transmisión sexual.
Un estudio elaborado por la Universidad de Carolina del Norte arrojó el siguiente resultado: practicar sexo oral una o dos veces a la semana disminuye en un 40 por ciento el riesgo de padecer cáncer de mama. Los científicos consideraron que el semen tiene enzimas y proteínas que lo enriquecen y es lo que otorga el poder preventivo.

viernes, 1 de junio de 2012

Bajar de Peso y no subir mas


1. Hacer un compromiso

Pérdida permanente de peso toma tiempo y esfuerzo – y un compromiso de por vida. Asegúrese de que esté listo para hacer cambios permanentes y que lo haga por las razones correctas.

2. Encuentra tu motivación interna

Nadie más puede hacer que usted pierda peso. Usted debe llevar a cabo cambios en la dieta y el ejercicio a ti mismo por favor. ¿Qué va a darle la unidad de grabación de cumplir con su plan de pérdida de peso? Haga una lista de lo que es importante para usted para ayudarle a mantenerse motivado y centrado, si se trata de una vacaciones en la playa próxima o mejor salud en general. A continuación, encontrar una manera de asegurarse de que usted puede llamar a los factores de motivación en los momentos de tentación. Tal vez usted desea publicar una nota de aliento a sí mismo en la puerta de la despensa, por ejemplo.

3. Establezca metas realistas

Puede parecer obvio saber establecer objetivos realistas para bajar de peso. Pero, ¿realmente saben lo que es realista? A largo plazo, lo mejor es apuntar a perder 1 a 2 libras (0,5 a 1 kilo) por semana, aunque en un principio es posible que pierda peso rápidamente si se realizan cambios importantes – sólo asegúrese de que los cambios son de salud de apoyo. Para bajar de 1 a 2 libras a la semana, usted necesita quemar de 500 a 1.000 calorías más de lo que consume cada día, a través de una dieta baja en calorías y ejercicio regular.

4. Disfrute de alimentos más saludables

La adopción de un nuevo estilo de alimentación que promueve la pérdida de peso debe incluir la reducción de su consumo total de calorías. Sin embargo, la disminución de calorías no significa necesariamente renunciar a lo que le guste, la satisfacción o incluso la facilidad de preparación de la comida. Una manera de reducir su ingesta de calorías es comiendo más alimentos de origen vegetal – frutas, verduras y granos enteros. Luchar por la gran variedad que le ayudarán a alcanzar sus metas sin renunciar al buen sabor o la nutrición.

5. Póngase en forma, mantenerse activo

La clave para perder peso es quemar más calorías de las que usted consume. ya que 3.500 calorías aproximadamente es igual a 1 libra (0,5 kg) de grasa, usted necesita quemar 3.500 calorías más de lo que come para perder una libra. Así que si reduce 500 calorías de su dieta típica de cada día, perdería alrededor de 1 kilo a la semana (500 calorías x 7 días = 3.500 calorías).

6. Cambia tu perspectiva

No es suficiente comer alimentos saludables y hacer ejercicio por sólo unas pocas semanas o incluso meses si quieres a largo plazo, para la pérdida de peso exitosa, estos hábitos deben convertirse en una forma de vida.

Los cambios de estilo de vida comienzan con tomar una mirada honesta a sus patrones de alimentación y rutina diaria. Después de evaluar sus retos personales a la pérdida de peso, trate de elaborar una estrategia para cambiar gradualmente los hábitos y actitudes que han saboteado sus esfuerzos pasados. Y hay que ir más allá de simplemente reconocer sus desafíos – usted tiene que planificar cómo va a lidiar con ellos si usted va a tener éxito en perder peso de una vez por todas.